¿Por qué comprar un décimo de lotería con los amigos?

La amistad es un elemento fundamental de la vida social contemporánea. En el pasado, la familia y la comunidad eran el único entorno sólido que rodeaba a una persona. Prácticamente, no había muchas opciones para elegir “amigos”, puesto que las personas normalmente no abandonaban su comunidad para hacer su vida.

La cuestión es que cada vez más las personas se encuentran lejos de ese núcleo social primario que es la familia y confían más y más en sus amigos para muchísimas cosas. Es prácticamente la construcción de una nueva familia, una familia de elección propia y personal.

Por ello no resulta sorprendente que hagamos muchas cosas con los amigos…por ejemplo, comprar un décimo de lotería.

 

Compartir con los amigos

Es normal querer compartir con nuestro círculo íntimo de amigos, puesto que éstos ocupan un lugar preponderante en nuestra vida cotidiana. Hay filósofos y psicólogos que consideran que la amistad equivale a los cimientos de la vida moderna. En un mundo en que ya nada es “seguro”, ni el trabajo ni las relaciones amorosas, rodearse de amigos construye una red de seguridad y confort vital.

En esta época de modernidad fluida, tener amistades profundas nos ayuda a sentir que pertenecemos al mundo, que tenemos un lugar en el que somos queridos y aceptados. Si bien es difícil definir qué entendemos por “amistad”, sabemos que un amigo es una persona con la que tejemos un vínculo que intenta ser permanente. Buscamos personas con las que tenemos puntos en común, ya sea por intereses semejantes o porque tenemos una trayectoria de vida que se parece, para poder crear una unión que dure a lo largo del tiempo

Esa unión nos servirá como salvavidas en momentos difíciles. ¿Quién no ha llamado llorando a un amigo cuando se siente triste o molesto con una situación determinada? Ese tipo de apoye y soporte emocional es invaluable, pero no es lo único que podemos compartir con los amigos.

Afortunadamente la vida no está sólo construida de momentos tristes y difíciles. También hay muchos periodos de alegría que también buscamos compartir con los amigos. Viajes, celebraciones, fiestas, reuniones y tardes pasadas charlando y riendo.

Entre estas situaciones agradables, está la posibilidad de comprar un décimo de lotería de forma colectiva. Puede ser más difícil de lo que parece, porque ponerse de acuerdo en un grupo de amigos para gastar dinero en una especie de “sueño” conjunto es más difícil que reunirse para salir a la noche a recorrer bares. Tiene que haber una persona que se haga responsable de la compra y tienen que pulirse muchos detalles.

Todo ello tiene que planearse bien para que lo que nace como una idea de algo agradable para compartir una ilusión se convierta en un problema. Antiguamente, era muy común que fueran los grupos de amigos que compartían un centro laboral o que se veían frecuentemente en un café o un bar. En la actualidad, y gracias a la tecnología, no sólo es posible comprar lotería online directamente, sino que los grupos de amigos comparten un grupo en WhatsApp o bien en Facebook y de esa forma es más fácil ponerse de acuerdo con amigos que quizá no vemos físicamente diario.

La cuestión es ver la compra de un décimo de lotería con los amigos como una ocasión de compartir y tener una ilusión todos juntos como grupo, manteniendo todo bien claro para evitar problemas o discusiones a futuro.

 

¿Desde cuándo es común comprar un décimo de forma colectiva?

Como la lotería misma, la costumbre de compartir la compra de un décimo de lotería ya tiene más de un siglo instalada en el imaginario colectivo español. Debido a que la “lotto” se desmanteló alrededor del año 1850, el precio de un décimo se encareció y para poder seguir jugando, las personas empezaron a organizarse. Era más fácil pagar dos reales que cuatro, aunque después hubiera que repartirse el hipotético premio.

En la actualidad, y sobre todo para los grandes sorteos (entre los que está por supuesto la Lotería de Navidad) es muy común que las personas se organicen para comprar un décimo de forma colectiva.

Como ya decíamos, amigos, compañeros de trabajo, familiares… la idea misma de compartir ya no está forzosamente relacionada con el hecho de no contar con los recursos para poder pagar el total del precio, sino también con la noción de convivir y compartir. Es divertido, y convencer al grupo de amigos puede ser una auténtica odisea que posteriormente será una anécdota divertida para contar entre todos, sobre todo si al final ganan un premio. (Una divertida parodia de cómo puede llevarse a cabo la organización para comprar un décimo de lotería con un grupo de WhatsApp puede leerse en este artículo publicado en Verne)

 

Precauciones que tomar cuando se compra un décimo de lotería colectivamente

Insistiendo con el hecho de que hay que tener mucho cuidado con cómo reunimos los fondos y organizamos la compra del décimo con un grupo de amigos, hay que tomar ciertas precauciones para que en caso de ganar no haya inconvenientes y peleas.

El primer punto para no olvidar es que un décimo de lotería es un décimo al portador. ¿Qué quiere decir esto? Que solamente la persona que presente el décimo original puede cobrar. En el caso de los décimos compartidos, si quien posee el original no quiere compartir el premio posteriormente, de hecho, está cometiendo un delito: el delito de apropiación indebida. La pena por esta infracción a la ley puede variar entre seis y tres años de prisión si el premio es mayor a 400 euros. En caso de premios menores, hay una multa a pagar si no se ha respetado el acuerdo.

¿Cuál es la mejor precaución posible que tomar al comprar un décimo compartido? Hay que dejar todo por escrito. Paso número uno: hacer fotocopias del décimo. El encargado de guardar el original firmará una copia con un número de identificación (preferiblemente el número de su DNI) a todos los que colaboraron en la compra del mismo. Es un buen lugar para dejar asentado también el nombre de la persona que conservará esa fotocopia en particular y la cantidad con que colaboró en su compra.

Regresando a la idea de que en la actualidad muchas cosas las hacemos online y desde el móvil, una fotografía enviada por correo electrónico o por WhatsApp también puede ser usada como prueba de la compra compartida. Evidentemente, en el mismo mensaje deberán estar los datos de la persona y la cantidad que puso para la compra.

De hecho, aunque compremos un décimo de lotería de forma individual, nunca está de más sacarle una fotocopia a nuestro décimo en caso de pérdida. Claro que no lo haremos siempre, pero para sorteos especiales como el de Navidad o el del día del Niño, es una buena idea.

 

Legislación Aplicable

No hay que perder de vista que el comprar un décimo de lotería de forma conjunta con nuestros amigos es un contrato de constitución de comunidad de bienes. Por ello es que hay tantos consejos de cómo garantizar que todo quede claro y en términos adecuados. Este convenio sólo es válido para el reparto en caso de que se gane un premio para el sorteo oficial de la lotería. Si el número y billete se utilizan en otro sorteo realizado por Loterías y Apuestas del Estado, este premio no está incluido en el convenio inicial.

Todo debe estar muy claramente hablado y de preferencia, anotado por escrito. El elemento más importante en la fotocopia/fotografía que deje constancia de la compra, es la proporcionalidad, porque si no, mismo si alguien puso el doble que otro de los amigos, la repartición sería equitativa.

En este sentido, el primer elemento de legislación aplicable es la definición en el Código Civil, Capítulo I, de lo que es un “contrato civil”:

“Artículo 1254. El contrato existe desde que una o varias personas consienten en obligarse, respecto de otra u otras, a dar alguna cosa o prestar algún servicio.”

Otros artículos interesantes para consultar en el Código Civil son el 1255 en que se asienta que los contratantes establecen las cláusulas que les convienen; el 1347 que habla de los bienes gananciales (particularmente el inciso 4°).

También es importante considerar el artículo 1351 del propio Código Civil para las personas casadas: en ese caso, sin quererlo, siempre que compran un décimo de lotería, lo hacen de forma colectiva porque el premio es considerado como parte de la “sociedad de gananciales”.

 

Tomar en cuenta los impuestos

Tras haber hablado de amistad y camaradería, de sueños compartidos y de la legislación vigente para que la idea de comprar un décimo de lotería con un grupo de amigos funcione bien. Ahora es momento de hablar de otra realidad: los impuestos.

Hay que especificar que desde el año 2013, los premios más allá de 2500 euros necesariamente deben dar un 20% de sus ganancias a hacienda. Ello se traduce en un Gordo de Navidad de 500 mil euros del que el ganador sólo cobrará 400 mil. Cuando el décimo se ha comprado de forma compartida, los mínimos se aplican a cada una de las personas que han compartido esta compra.

Es importante también decir que en el momento en que cada ganador realice su Declaración de la Renta, ni el premio ni esta retención hacendaria inicial deberán declararse, sólo las inversiones realizadas con este dinero.

Como podemos ver, la idea de comprar un décimo de lotería de forma compartida no es tan difícil, y por ello no resulta sorprendente que forme parte de la tradición española de jugar la lotería. Sólo debemos tener cuidado de hacer las cosas bien, paso a paso y con claridad.

Como dice el proverbio “cuentas claras, amistades largas”. Así que, si nos embarcamos en la compra colectiva de un décimo de la lotería, mejor charlarlo largo y tendido con nuestros amigos (aunque sea en un chat entrecortado vía WhatsApp) y ponernos bien de acuerdo. Después de todo, no debería ser más difícil que juntar dinero para comprarle un obsequio a uno de los amigos del grupo, sólo que de ganar, sería un gran regalo para todos.

¿Un último consejo? Si vais a comprar conjuntamente un décimo para la lotería de Navidad y para elegir un número decidís hacerlo tempranamente, en cuanto salen a la venta los números, tomaos el tiempo de decidir quién de los amigos es el más responsable para guardarlo. Unas vacaciones de verano y varios meses después, sería horrible descubrir que vuestro billete ganador ha acabado perdido.

Para comprar décimos de lotería online o en nuestra administración de lotería, aquí en Loterías Valdés estaremos felices de venderos un billete que actúe como un pequeño sueño colectivo de riqueza, alegría y mucha fiesta compartida.

 

 

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