La lotería nacional del sábado y otras razones para celebrar este día de la semana.

La lotería nacional del sábado y otras razones para celebrar este día de la semana

La vida contemporánea está llena de responsabilidades. De trabajo, citas, horarios fijos. No siempre ha sido así. La división del trabajo y los empleos tan especializados que existen en la actualidad han permitido que se forje un mundo de cronogramas establecidos. Todo tiene un horario bien firme: hasta la hora en que pasa el bus. Es por ello que los respiros que tenemos a esta rutina tan fija nos hacen sentir tan bien.

La palabra que nos hace pensar en “descanso” o alivio a las responsabilidades y a seguir esta larga cadena de horas establecidas, es sin duda vacaciones. Pero estos periodos tan deliciosos se presentan muy poco a lo largo del año: en verano, para las Navidades, quizá por Semana Santa. Afortunadamente, hay un pequeño respiro semanal al absorbente ritmo del trabajo cotidiano: el fin de semana.

En los países europeos, este fin de semana generalmente se compone de dos días: el sábado y el domingo. Si bien no todos podemos disfrutar de ambos días para descansar y recargar energías, por ley es necesario que contemos con un tiempo de reposo ante nuestras responsabilidades laborales y cuando coincide con estos días es realmente mucho más disfrutable.

 

 

Incluso existe un sorteo de la lotería nacional que se desarrolla siempre en uno de estos días. La lotería nacional del sábado puede ser una de las razones que existen para algunos el celebrar este día de la semana, pero no es la única. Repasemos algunas ideas entorno al fabuloso sábado que la cultura popular occidental ha llegado a idealizar para la gran mayoría, y digo la mayoría porque para otros el sábado viene a ser como un día laboral.

 

La semana laboral y la idea del fin de semana

Los seres humanos siempre hemos tenido que trabajar para conseguir aquellas cosas que satisfagan nuestras necesidades básicas: alimentación, vestido, refugio. Esta organización entorno al trabajo es en gran medida lo que ha determinado la gestión de la vida cotidiana de gran parte de la población a lo largo de la historia. Si se trabajaba cazando, recolectando, cosechando en el campo, cuidando ganado, todo ello ha sido el centro neurálgico de la vida de las personas por siglos.

Con la llegada de la industrialización, la división del trabajo y el modo de vida moderno, se hizo difícil adecuar esta organización más “artificial” del tiempo para las personas. Fue una lucha de años acordar una jornada laboral adecuada y que permitiera tanto a los patrones como a los trabajadores acceder a un nivel de vida adecuado.

Precisamente la duración de la jornada laboral y el tiempo de descanso fueron motivo de luchas y siguen siendo razón para controversias y discusiones a todos niveles. Afortunadamente, en el marco de la legislación europea hay lineamientos claros que indican que todos los trabajadores deberán contar con un tiempo de reposo adecuado y suficiente para reponer sus energías.

 

 

Normalmente, instituciones, empresas y muchos negocios de distintos tipos (desde los bancos a las bolsas de valores pasando por todas las oficinas gubernamentales) toman la semana laboral de lunes a viernes como estándar de funcionamiento. Ello es común en la mayoría de los países europeos, americanos e incluso en una amplia parte de Asia y África (dependiendo de sus tradiciones culturales y religiosas). La idea de descansar sábados y domingos tiene una larga historia y es parte de la cultura mediterránea desde hace milenios, aunque sólo después de la Revolución Francesa pasara a institucionalizarse formalmente y protegerse por la ley.

El domingo para los romanos era el día del sol (incluso en inglés aún tiene ese nombre Sunday). Ese día ya era normalmente un día dedicado a la oración y el descanso. Cuando esta tradición clásica se unió con la tradición judeocristiana, el domingo pasó a ser el día del Señor, el día de la Resurrección y reforzó su rol como día dedicado a la oración y el recogimiento. Durante la Edad Media, era el día que los siervos podían dedicar a orar y a estar en su hogar después de la misa y las oraciones dominicales.

De una cuestión religiosa a una necesidad social, el domingo mantuvo su sitio como fecha destinada al descanso, pero poco a poco la noción de un fin de semana entero, un tiempo para estar en familia o hacer algo que no sea trabajar, tomó fuerza en el imaginario colectivo y se reflejó parcialmente en la legislación en muchos países.

A pesar de que desafortunadamente aún existen muchas personas que trabajan sin reconocimiento legal y en condiciones muy duras, hay muchas otras que gozan de días de descanso que les permiten llevar una vida más plena.

Quizá por ello no es extraño que la sociedad occidental esté fascinada con la idea de la llegada del viernes por la tarde, salir del trabajo y contar con dos días completos (y una tarde adicional, la del viernes) en que no hay que pensar en cuestiones de trabajo, en que podemos llevar nuestra energía y pensamientos a cosas que sean más personales y privadas.

 

 

La fascinación contemporánea con el viernes y el sábado

La cultura pop europea y americana adoptó, desde la década de los cincuenta del siglo pasado la noción del fin de semana como un momento de diversión, disfrute y fiesta. Películas clásicas basan su trama alrededor de grupos de jóvenes divirtiéndose ampliamente un viernes o un sábado por la noche.

¿Quién puede olvidar por ejemplo una escena tan icónica de la cultura del siglo XX como John Travolta bailando música disco en una escena de Fiebre del Sábado Noche? Esta película representa muy bien la transformación que idealmente pasan muchas personas al llegar el fin de semana: fiesta, celebración, música, encuentros con amigos… todo ello se convierte en un icono cultural y en una forma de vivir diferente los fines de semana.

 

John Travolta en la película de los setenta Fiebre del Sábado Noche

 

Canciones, películas, series televisivas, poemas y libros, hacen de esta celebración del día sábado un elemento infaltable de la cultura contemporánea.

Gracias a internet, las bromas gráficas también toman esta celebración del fin de semana y las personas comparten en redes sociales su felicidad por la llegada del viernes y a la vez, su tristeza cuando nuevamente el día lunes con su carga de trabajo y responsabilidades, asoma la nariz.

 

Las actividades favoritas para un sábado
¿Qué hacer un sábado? Las actividades favoritas para realizar un fin de semana dependen mucho de la situación familiar de cada quien.

Las personas jóvenes normalmente buscan actividades que lleven directamente a una celebración activa. Salir a bailar, beber una copa con los amigos, desvelarse gracias a que el día domingo no hay que levantarse temprano para ir a trabajar. Amanecer en la compañía de amigos después de una noche de fiesta es sin duda un favorito para un cierto grupo de personas.

 

Las parejas y familias con hijos lo viven diferente, pero no por ello dejan de aprovechar las oportunidades de distensión y diversión que otorga el sábado. Salir a recorrer un espacio natural, un parque de diversiones, escapadas de un día o simplemente ir al cine en familia, son actividades que permiten a todos los miembros de la familia otorgarse un tiempo de calidad que, debido a las responsabilidades de la semana, es imposible.

Incluso en días con clima no tan agradable para salir, simplemente quedarse en casa, ver una película en familia o cocinar algo delicioso, puede ser un remanso de tranquilidad y una mina de oro en cuanto a descanso físico y emocional.

Muchas personas aprovechan también para hacer deporte, o darle tiempo a pasatiempos divertidos y creativos como hacer un poco de bricolaje o pintar, incluso escuchar música tranquilos o meditar. La idea es no sólo descansar físicamente (aunque ya el levantarse tarde puede resultar una actividad favorita de muchos), sino también reposarse anímicamente y para ello, darnos tiempo de leer un libro o de hacer un poco de escalada o de pasear por un entorno natural, es más que suficiente para empezar una nueva semana laboral llenos de energía y pensamientos positivos.

 

Lo que es ideal para realmente descansar el fin de semana

Entre tantos deseos de aprovechar al máximo cada gota del fin de semana no hay que olvidar que es necesario darle la adecuada dimensión al descanso y al reposo.

Para ello, es factible seguir algunos consejos que nos permitirán disfrutar y descansar a plenitud el fin de semana y hacer de estos días auténticos oasis para sentirnos bien el resto de la semana:

⦁ No pensar en el trabajo. En estos tiempos es más difícil de lo que parece. Hay que ser capaz de no responder correos electrónicos, no responder llamadas, realmente poner una barrera física y mental que nos permita descansar. Increíblemente, el descansar realmente y aislarnos del trabajo nos permitirá ser más productivos laboralmente.

⦁ Prever bien los tiempos. A veces en nuestra mente el fin de semana tiene no sólo 48 horas, si no más de 96. No vale la pena querer meter doscientas actividades en sólo dos días. Planear bien, agendar las cosas y dejar tiempo para el descanso son elementos esenciales para disfrutar bien del fin de semana.

⦁ Un tiempo para un oasis tecnológico. Dejar de lado el Smartphone, el ordenador y toda la tecnología no es fácil, pero puede ser una excelente forma de disfrutar de un descanso adecuado. También nos permite dedicarle más tiempo a la interacción con nuestra familia y amigos, lo que nos dará una gran satisfacción emocional.

⦁ Hacer cosas inesperadas. Salir de la rutina y conocer sitios diferentes, descubrir cosas distintas y no usuales en nuestra vida, es una excelente forma de darle aire a nuestro cuerpo y nuestra mente. E increíblemente, aunque sea cansado ir a realizar una caminata en el bosque o ir a nadar a una piscina nueva, ello nos ayudará a descansar en otros sentidos.

⦁ Tiempo de introspección. Es hermoso salir con los amigos o pasar tiempo en familia, pero para que un fin de semana realmente se traduzca en descanso y en reponer energías, hay que pasar un tiempo a solas. Ya sea dándonos un baño largo y relajante, o saliendo a un concierto a solas, es fundamental buscar un espacio para nosotros mismos. Un poco de tiempo a solas es un bálsamo para nuestro cuerpo y nuestra mente.

 

La lotería nacional del sábado: características y forma de jugar

Con tanto qué hacer y tanto amor por el fin de semana en la sociedad contemporánea, no es de extrañarse que uno de los dos sorteos semanales de la lotería nacional se realice precisamente en sábado.

Los sorteos de la lotería nacional son los sorteos estilo tradicional de la lotería. Es decir, hay que elegir un décimo (o varios) con una serie de números ya impresos. La idea es jugar auténticamente a la suerte de elegir números ya armados en una serie, lo que le da ese encanto histórico, tradicional y clásico de jugar a la lotería. El precio de un décimo es de sólo tres euros, y es tan sencillo participar como ir a la administración de loterías de nuestra preferencia o aún más fácil, visitar su sitio web y comprar nuestro décimo de lotería online. Incluso los resultados los podemos verificar visitando el sitio de nuestra administración de loterías.

En Loterías Valdés tenemos todos estos servicios, permitiendo a nuestros clientes coronar su sábado de descanso y diversión con la compra de un décimo de la lotería nacional del sábado. ¿Qué mejor manera de culminar de una forma excelente un día que de por sí es maravilloso?

 

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