La era de Internet, la inmediatez al comprobar los resultados de la lotería

No hace más de 70 años, cuando se tenía un amigo por correspondencia, las cartas llegaban al cabo de unos días a su destino.

Había que coger papel, bolígrafo, un sobre… trasladarse a la oficina de correos, comprar el sello, adherirlo al sobre (¡en ocasiones usando la propia saliva!), pagar el importe y meter la carta en el buzón.

Era casi como un ritual.

¿Qué hacemos hoy para enviar una carta? Ya ni siquiera la llamamos así. Hoy en día les decimos correos electrónicos y sólo escribimos en el ordenador, damos clic a “enviar” y en unos segundos la otra persona ha recibido el correo. Tan fácil. Tan rápido. Tan inmediato.

Hay muchas personas que critican esta velocidad, esta falta de contacto personal, esta sensación de que estamos conectados todo el tiempo y de que ya no hacemos las cosas manualmente.

La verdad es que no podemos mirar el mundo contemporáneo a través de una lupa catastrófica que magnifique lo malo que puede aportar la tecnología a la vida cotidiana y que minimice sus efectos positivos. Lo que sí resulta innegable es que ha cambiado la forma de hacer las cosas y que hoy en día vivimos en una vorágine de información y acciones que ha revolucionado incluso la forma en que nos enteramos de los números ganadores en el sorteo de la lotería.

Históricamente…

Como ya lo hemos hablado otras veces en el blog de Loterías Valdés, la lotería es una tradición que ha acompañado a la sociedad española desde hace siglos y por lo tanto, se ha mezclado con las distintas costumbres y usos de cada época y se ha correspondido con los momentos históricos que han marcado el devenir de nuestro país.

La forma en que la población se acerca a comprar sus billetes de lotería, cómo deciden qué tipo de sorteo es el que les resulta idóneo, e incluso la manera en que se elige el número al que se va a jugar, ha ido cambiando, así que el cómo saber qué números son los ganadores, no podía ser diferente y ha sufrido modificaciones conforme el tiempo transcurre.

No es difícil imaginar una escena de una película en que un personaje gana el premio gordo de la lotería y se entera viendo los resultados por televisión.

En una época, todas las personas que jugaban a los diversos sorteos de la lotería se enteraban si habían salido ganadores yendo directamente a su administración de lotería y viendo los resultados ahí escritos, publicados o impresos. Más adelante, fueron los diarios de circulación local o nacional los encargados de difundir los resultados. Posteriormente y con la llegada de los medios de comunicación electrónicos, fueron la radio y después la televisión los protagonistas de esta comunicación entre quienes juegan a la lotería y la Lotería Nacional. Esta imagen romántica de la persona con su billete de, por ejemplo, el Gordo de Navidad (el sorteo más tradicional de la Lotería Española) en la mano, viendo la emisión de los resultados por televisión y posteriormente abrazándose con todos sus familiares y gritando de emoción al saberse ganador, es una que ha marcado toda una época y es sin duda alguna, una pieza del imaginario colectivo en torno al juego de la lotería.

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Pero obviamente, la avalancha tecnológica representada por Internet, también ha llegado a tocar a la lotería de formas muy diversas y una de ellas es la forma en que las personas se enteran de si han salido ganadores o no.

Consultar noticias por internet

Otra imagen contrastante entre el pasado reciente y el presente que nos ayuda a ver cómo se ha transformado la relación entre los jugadores de lotería y los resultados que les indican si han salido ganadores o no, es la forma en que las personas se enteran de todo lo que sucede a su alrededor. Si pensamos en alguien conociendo la actualidad de su ciudad, su país o del mundo entero, hasta hace no muchos años, imaginaríamos a alguien leyendo un diario mientras toma el café del desayuno, o quizá alguien escuchando las noticias en la radio o viendo las noticias en televisión.

Hoy en día no son pocas las personas que se enteran de todo lo ocurrido haciendo unos clics en su Smartphone. Leer las notas de actualidad en las aplicaciones propuestas por distintos sitios de noticias online (algunos de los cuales son herederos de antiguos diarios con alto tiraje en su versión impresa y otros simplemente portales web dedicados a las noticias electrónicas únicamente), o simplemente viendo titulares propuestos por estos diferentes sitios web en su hilo de noticias en Facebook, o siguiendo los Tweets de diversos influencers, son las formas más comunes en que las personas hoy en día siguen el curso de lo que sucede en el mundo. Antiguos telediarios y periódicos impresos que marcaban la “pauta” en cuanto al cómo y qué eran las noticias de actualidad, han cedido su lugar a YouToubers y otro tipo de influencers electrónicos que son los que actualmente dictan el ritmo de las noticias.

En este cambio tan drástico, no es de extrañarse que incluso el cómo nos enteramos de si hemos o no salido ganadores de la lotería se haya transformado. Es tan sencillo como visitar el portal de nuestra administración de loterías, y verificar si nuestro número ha resultado afortunado. Todo con unos cuantos clics en el ordenador o con una visita exprés al portal web de la administración de loterías desde el explorador de nuestro teléfono móvil. Sin duda alguna, este cambio es uno que se corresponde con la forma inmediata y voraz que tenemos hoy en día de consumir y recibir información gracias a Internet y a las tecnologías de la información.

¿Inmediatez es igual a falta de romanticismo?

Como ya lo decíamos al principio de este artículo, hay muchas personas, quizá de corte tradicionalista o simplemente románticos empedernidos (o quizá incluso, un poco hipsters) que observan esta pérdida de contacto humano, esta inmediatez en la recepción de las noticias como algo negativo.

¿Qué es lo que se cree perdido? Ese toque intemporal y emotivo de presenciar en compañía de la familia el momento en que se “cantan” en vivo y directo los números ganadores. Ver a los niños cantores, con sus bellos uniformes, gritar a todo pulmón y con un ritmo característico, los números ganadores, es sin duda una experiencia que puede llegar a erizar la piel pues todo el ceremonial resulta emotivo y conmovedor.

Lo que hay que entender es que esta emotividad no tiene porqué perderse sólo por culpa de Internet. Internet ni crea ni destruye a la sociedad. Es una parte de ella y es simplemente una herramienta más que permite acceder a una información que ya existe, simplemente con mayor facilidad.

Aún es posible asistir (y es un espectáculo muy agradable y tradicional) a la celebración de un sorteo de la lotería. Los sorteos especiales (por ejemplo, el sorteo de la Cruz Roja, o el ya mencionado Gordo de Navidad), son realizados en foros culturales reconocidos en diversas ciudades españolas, y cada comunidad que es distinguida con la celebración de un sorteo, lo engalana normalmente con cantos o bailes típicos de la zona. Es una celebración, un momento festivo muy agradable, pero que en general sólo permite que un máximo de mil o dos mil personas puedan presenciarlo.

También sigue existiendo la transmisión vía medios electrónicos de muchos de los sorteos de la lotería nacional, así que no ha quedado eliminada la posibilidad idílica de presenciar junto a familiares y amigos (sobre todo si hemos comprado décimos en conjunto), si nuestro billete ha sido el afortunado ganador de un gran premio.

Pero nuevamente, el ritmo acelerado de la vida actual, no permite que todas las personas que han comprado un décimo observen en prime time el sorteo por televisión. Como una tercera vía, igual de válida y que no resta en absoluto emoción o excitación al momento de revisar resultados, existe Internet y sus múltiples opciones de acceder a la información de forma inmediata. ¿Porqué no imaginar a una persona caminando por un parque, revisar los resultados y enterarse que se ha ganado el premio gordo de la lotería, gritar emocionado e incluso dar un beso a un perfecto extraño en ese momento de auténtica felicidad y sorpresa?

La modernidad no está peleada con el romanticismo, con la creación de recuerdos memorables y con la posibilidad de compartirlos con seres queridos, amigos o incluso con extraños.

Si antes podían existir amigos por correspondencia y romances por correo, y hoy existen matrimonios que han nacido de sitios de encuentros románticos en Internet, podemos ver que la emoción de conocer si hemos salido o no ganadores de un premio grande o pequeño al comprar un décimo de lotería, sigue existiendo, sólo que se presenta de una forma distinta.

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Las apariencias cambian: el núcleo de la tradición permanece

Lo que podemos apreciar con esta reflexión, es que más allá de que Internet y su omnipresencia en nuestra vida cotidiana también hayan tocado a la histórica tradición del pueblo español del juego de la lotería, ello no ha mermado en la auténtica esencia de esta costumbre.

Es posible que nos guste ir a pie a nuestra administración de loterías y charlar con el encargado antes de comprar nuestro billete del día, pero también es posible que no podamos hacerlo por cuestiones de trabajo o por la simple velocidad que la vida contemporánea imprime a los días y noches de todos los españoles, y entonces recurramos a internet como vía para comprar nuestro décimo de lotería.

Ello no resta al hecho de que al hacerlo, estamos apelando a la suerte y la buena fortuna. A que estamos colaborando con proyectos solidarios y de asistencia pública. A que estamos también, realizando un pequeño ritual cotidiano de fe y buena voluntad.

Todo ello es lo que conforma el corazón del juego de lotería, y ello resulta inmutable como el núcleo de cualquier tradición.

No culpemos a Internet del fin de las costumbres y valoremos por el contrario lo que esta tecnología tan llena de información, datos e inmediatez en su comunicación puede aportar a cada uno de los pilares que construyen nuestro entorno social. La educación online, los acerbos bibliográficos online, la posibilidad tan sólo de expresar nuestra opinión sin importar que no seamos parte de un prestigioso medio de comunicación: todos estos pequeños detalles nos ayudan a visualizar que la tecnología no es negativa per se y que es posible valorar y comprender que Internet es sólo un elemento más de nuestra realidad contemporánea.

Así que podemos simplemente utilizarlo como una herramienta más y quizá aprovecharlo ya sea para comprar billetes de lotería online o para verificar los números ganadores del sorteo del que hemos participado.

En nuestra web de Lotería Valdés podrás descubrir sorteos, comprar billetes, conocer resultados y vivir una inmersión completa en el mundo de la lotería y su magia. Sólo estás a unos clics de distancia, ¿deseas tentar a la suerte?

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