Historias curiosas de ganadores de la Lotería

Todos nos hemos planteado en algún momento lo fantástico que seria ganar la lotería. Cómo el ganar la quiniela o un sorteo grande como el Euromillón solucionaría nuestra vida. Esta imagen lo resume bien: “Dios, todo lo que te pido es la oportunidad de probar que el ganar la loteria no me haría una mala persona”.

Dios, todo lo que te pido es la oportunidad de probar que el ganar la lotería no me haría una mala persona.

Pero no todas las historias de ganadores de la loteria son historias fantásticas o con un final feliz. Hay muchas historias curiosas y graciosas (o incluso terribles) de personas que al ganar un premio grande en un sorteo de este tipo, sufrieron cambios drásticos de vida que parecen de película. Echemos un vistazo a estas historias que a veces inspiran, a veces divierten y en otras ocasiones, conmueven hasta las lágrimas.

Tomemos por ejemplo la historia del hombre que estaba seguro de ser el hombre con la peor suerte del mundo. Se trata de Frane Selak, un profesor de música croata cuya fama “original” se debía a que había escapado con vida de múltiples accidentes fatales. Para empezar, en enero de 1962, escapó del descarrilamiento de un tren que iba de Sarajevo a Dubrovnik en el que murieron diecisiete personas. Él escapó sólo con un brazo roto. Al año siguiente, ahora en un viaje en avión, le tocó sobrevivir al accidente que se desencadenó cuando una puerta se abrió y él salió disparado. Diecinueve personas murieron, pero él sólo tuvo heridas menores. Algunos años después, estaba en un autobús cuando esté tuvo un accidente y se hundió en un río. Más adelante tuvo tres accidentes de coche, en dos de ellos se incendió su automóvil y años más tarde fue atropellado por un autobus y salió solo con heridas leves. Después de todos estos infortunios, en el año 2003 ganó un millón de dólares en la lotería de su país, con lo cual reivindicó sus cuentas con la suerte.

Aquí una animación (en inglés) que muestra su maravillosa historia. https://www.youtube.com/watch?v=dZyUWLW7kEI

De una persona con una suerte ambivalente, pasemos a repasar la historia de alguien que acabó con su propia suerte. Se trata de Callie Rogers, que a los dieciseis años vivía en un hogar adoptivo y trabajaba de asistenta, cuando en el año 2003, ganó 3 millones de dólares en la lotería británica. Como no supo qué hacer con tanto dinero, se compró cuatro enormes casas, se hizo dos cirugías para aumentar sus pechos y además, se dedicó a comprarles regalos carísimos a sus diferentes novios. Tristemente también cayó en el abuso de drogas, adicción que consumió toda su fortuna. Tuvo que vender sus casas y automóviles y finalmente retomó su trabajo como asistenta doméstica. Al salir de las drogas y retomar el trabajo, encontró un nuevo novio que no le exigía coches ni dinero e incluso se quedó embarazada de gemelos, aunque tristemente, uno de sus bebés murió de forma prematura.

Callie Rogers fue más feliz cuando perdió todo el dinero que ganó en la loteria.

Callie Rogers fue más feliz cuando perdió todo el dinero que ganó en la loteria.

 

La historia de esta joven ganadora británica es triste, pero palidece ante la de William “Bud” Post. De principio a fin, su vida parece haber sido tocada por la tragedia, salvo el fantástico hecho de que ganó el premio mayor de la lotería en el año de 1998. Bud fue huérfano de madre y su padre lo envió al orfelinato, trabajó en una feria y tuvo una larga serie de empleos extraños y mal pagados. Todo ello cambió cuando ganó la lotería, pero tristemente, ello atrajo la ambición de sus conocidos y familiares. Incluso su hermano, a quien le había comprado una casa y un negocio, contrató un asesino para matarlo. El colmo fue que en algún momento después de ganar el premio mayor de la lotería compró un arma, que más adelante le ocasionó problemas con la ley.

 

La triste historia de William “Bud” Post

La triste historia de William “Bud” Post

 

Dejemos a un lado las historias tristes y pasemos al cumplimento de sueños. No son pocas las personas que dicen haber tenido algún tipo de premonición que les anunciaba que ganarían la lotería. Ese es el caso de Mary Wollens, una mujer de ochenta y seis años, residente en Toronto, Canadá. Mary sostiene que soñó un billete de lotería y un cheque enorme. Muchas personas dicen lo que Mary afirma, excepto que ella ganó dos veces la lotería gracias a este particular sueño.

Mary compró una vez un billete de lotería con la combinación que había soñado, y después, compró un segundo billete con los mismos números. Para muchos, esto sería completamente bobo y un desperdicio de dinero, pero a ella, le resultó excelente. Otra persona había comprado un billete con los mismos seis números del sueño de Mary, pero fue a ella que le tocó cobrar dos terceras partes del premio mayor, es decir, dieciseis millones de dólares.

 

El grandioso sueño de Mary Wollens

El grandioso sueño de Mary Wollens

 

Otra bella historia de un ganador de la lotería nos llega desde el Reino Unido. Se trata del matrimonio de Paul y Thea Bristow, que ganaron 15 millones de libras esterlinas en el año 2004. Con parte de sus ganancias, invirtieron en el pequeño club de fútbol de sus amores, el Torquay United Football Club ayudando a su supervivencia. Otras cosas en las que invirtieron su dinero fueron: un campamento de lujo para la tropa de Boy Scouts que lideraba junto a su esposa, y dos acres de bosque cerca de su hogar en Torquay, en Devon, para declararlos patrimonio natural. A pesar de que murió sólo seis años después de haber ganado la lotería, dejó un legado de amor y colaboración comunitaria, además de que con el premio ganado, solidificó sus ya fuertes lazos familiares.

 

La conmovedora historia de amor de este ganador de la loteria es maravillosa

La conmovedora historia de amor de este ganador de la loteria es maravillosa

 

Pasemos ahora a una curiosa historia con un doble final feliz. Digamos que para la mayoría de las personas tener un lapso de olvido, olvidar lo que hacen, no es algo agradable, y sin embargo, para el señor Derek Ladner, resultó un toque de buena suerte adicional. El matrimonio Ladner compró sus boletos de lotería con los números con que lo hacían de forma cotidiana. Al ver los números premiados, descubren que junto con otras tres personas, han ganado el premio de dos millones de libras esterlinas. Más adelante, el señor Ladner descubrió que había comprado un segundo billete, sin recordar que había comprado el primero. Como el señor Ladner estaba listo para jubilarse, esta doble ganancia se convirtió en los ahorros para su vejez y la posibilidad de viajar con su esposa como siempre lo había deseado.

 

Una curiosa casualidad afortunada

Una curiosa casualidad afortunada

 

Otra historia positiva de un ganador de la lotería es la de Peter Lavery, quien ganó diez millones de libras esterlinas en la lotería británica, y desde entonces (1996) ha triplicado su riqueza.

Él se define como un hombre con suerte, que cuando ganó la lotería, se hizo dos promesas: no divulgarlo y no permitir que el dinero se le fuera de las manos. Aunque no pudo cumplir con la primera promesa, pues su novia de toda la vida lo contó, si se cumplió la segunda. Se ha dado sus gustos: autos, una colección de animales en piedras Swarovski y un par de casas, y ha donado a la caridad, también compró propiedades en todo su país (Irlanda del Norte), las cuales alquila, tiene también su propia destilería de whisky. Hoy en día, vive tranquilo y feliz con su novia enfermera.

A pesar de ser diabético, cuida mucho su salud y sostiene que el haber logrado todo eso y no enloquecer cuando ganó la lotería, no está nada mal para un chofer de autobús.

 

Invertir fue para Peter Lavery como volver a ganar la loteria.

Invertir fue para Peter Lavery como volver a ganar la loteria.

 

Un caso bastante curioso es el de Arnim Ramdass, el hombre que ganó la lotería y lo mantuvo en secreto. En el año 2007, Donna Campbell, su esposa, empezó a sospechar pues su esposo apagaba la televisión y desconectaba el teléfono de forma aleatoria. Y las sospechas se incrementaron cuando vio la nota por la compra de una casa nueva.

A pesar de que todo esto era bastante curioso, Donna jamás imaginó que su esposo había ganado más de diez millones de dólares y sólo lo descubrió porque googleó el nombre de su esposo. Arnim desapareció, dejó de ir a su trabajo y aún se oculta de Donna, que quiere el divorcio y la mitad del premio.

Tenemos también el caso de otra pareja británica, Sue y Eric Tarry, que por un error en los números elegidos de forma habitual, ganaron el premio gordo en 1998. El dato curioso: no dejaron de trabajar y siguieron administrando su pequeño taller mecánico local.

Sin embargo, si de casos trágicos se trata, tenemos el de Carl Atwood. Este americano de 73 años ganó la lotería en el año 2004, pero murió sólo horas después de haber ganado ese premio. Esa tarde, Carl había ido caminando a la tienda más cercana, en la cual había comprado el boleto ganador, y al volver, fue arrollado por un camión.

Por otro lado, como una ganancia positiva y de cuento de hadas, tenemos el caso de Tony y Greta Dodd, quienes al ganar la lotería, no sólo compraron cosas lujosas y se dieron gusto comprando joyas, coches y un nuevo hogar, sino que sanaron. Sí, ambos sufrían una enfermedad que debilitaba sus articulaciones al nivel de las rodillas y ello les impidió seguir tomando sus amadas clases de baile de salón. Cuarenta mil dólares después, ambos se han recuperado y dominan nuevamente la pista de baile. Esa es sin duda la antítesis de una historia trágica y motiva a comprar billetes de lotería.

No todas las historias de ganadores de la lotería son trágicas o graciosas. Muchas son simplemente historias felices de personas que alcanzaron sus sueños gracias a ganar este tipo de premio. Un ejemplo más sería el de Eloise Heard, quien era una adolescente al ganar un millón de libras esterlinas y que lo invirtió todo en fundar un negocio on-line de cosméticos y uno de juguetes por internet para su marido. Lo curioso en este caso es que a pesar de ganar la lotería cuando sólo contaba con 19 años, pudo mantener la cabeza y los pies en la tierra, consentir a su familia e invertir en su futuro.

Una historia curiosa más, y ésta va con un consejo: cuando compres un billete de lotería, guárdalo bien. Joseph Zagmi compró un billete de lotería de rascar, llegó a casa con sus compras dejando el billete en la bolsa, la cual fue a parar a la basura. Afortunadamente, recordó que había gastado en el billete y lo recuperó antes de que pasara el camión de la basura. Qué suerte, pues era el boleto ganador de un millón de dólares.

Como podemos ver, el ganar la lotería no garantiza la felicidad, pero si implica cambios rotundos en la vida de las personas, ya sea para bien, potenciando sus buenas ideas o intenciones, o para mal. Así mismo, el hecho de saber que te has convertido en el ganador de un gran sorteo de esta naturaleza, puede ser un hecho divertido, bizarro y extraño. De cualquier forma, es evidente que ganar el premio gordo de la lotería no será algo que no deje una huella imborrable en la vida del afortunado ganador.

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