El futuro de la lotería

Nuestra época contemporánea se caracteriza por los cambios tan drásticos que todos los elementos que configuran las comunidades y conjuntos sociales sufren a una velocidad casi alucinante. Sólo basta ver las modificaciones sufridas por elementos físicos o por instituciones en los últimos ciento cincuenta años. Desde la forma en que nos movemos de un sitio a otro hasta aquella en que nos comunicamos, la manera en que nos vestimos o en que escuchamos música, todo se ha visto inmerso en una serie vertiginosa de transformaciones que parecen salidas de un libro de ciencia ficción. Y sin embargo, hay elementos que permanecen, pero se adaptan: la escuela por ejemplo, es una institución que guarda características semejantes, pero que ha ido integrando paulatinamente elementos metodológicos y tecnológicos diferentes.

futuro01

La lotería es, históricamente, una forma de divertirse, de apostar por la buena suerte y la fortuna, y además, de colaborar en causas altruistas o en grandes emprendimientos de Estado. El largo periplo histórico de la lotería nos da indicios de que es un pasatiempo que se puede adaptar y que sabe cambiar para seguir satisfaciendo una necesidad social: la de confiar en el azar y la buena suerte para obtener un golpe de fortuna inesperado.

Es por ello que si en el pasado la lotería ha podido mutar y adecuarse a lo que la sociedad le exige, resulta un ejercicio interesante pensar qué puede pasar en el futuro con este pasatiempo tan arraigado no sólo en la sociedad española, sino a escala internacional y casi mundial.

¿Cambiar la forma en que se realizan los sorteos?

¿Podemos imaginar un sorteo de lotería sin las bolas de madera girando? Hay un imaginario ya fijo en torno a la forma en que se realiza un sorteo de la lotería. Tan es así que si un pequeño negocio local hace cualquier tipo de sorteo para atraer a su clientela, lo más probable es que en una urna meta ya sea papelitos doblados con los números de las personas participantes, o se simule el sistema tradicional de bolas con números en una urna, e incluso se recurra a niños o personas ajenas e “inocentes”, de forma que se mantenga la imparcialidad del sorteo.

En nuestra mente, nuestros recuerdos, en películas y anuncios publicitarios, en bromas y anécdotas, siempre se hacen así los sorteos de la lotería y cualquier tipo de sorteo que dependa del azar o la suerte.

Sin embargo, poco a poco, las cosas se han ido “informatizando”. Plataformas como Facebook o Twitter cuentan con sistemas para realizar sorteos virtuales, pues muchas tiendas o boutiques online realizan de esta forma sus sorteos. Se confía la imparcialidad que antes se asignaba a la mano de un niño a un algoritmo informático.

Normalmente, este funcionamiento informatizado funciona bastante bien y no da lugar a sospechas de fraude o corrupción, hay incluso aplicaciones y sitios especializados que permiten a los negocios que aprovechan la fortaleza social que tiene internet hoy en día para maximizar su presencia ante su mercado y realizar sorteos con este mecanismo informatizado y confiado al ordenador.

La cuestión ahora es pensar: ¿algún día los sorteos de la lotería estarán cien por cien informatizados? ¿En algún momento el ordenador reemplazará completamente al mecanismo tradicional de realizar el sorteo? Por el momento parece prácticamente imposible. No parece que estemos prontos a renunciar a la tradición y el espectáculo que representa un sorteo bien organizado. Cuando se trata de un sorteo extraordinario, por ejemplo el de la Cruz Roja, o el reputado y reconocido Sorteo de Navidad, se hace una fiesta popular entorno al propio sorteo. Hay baile y música, espectáculo y ambiente de celebración. Es por ello que no parece cercano el día en que la sociedad (y menos la española que es tan cálida y festiva) renuncie a este ritual para entregar la realización de los sorteos a un ordenador. Pero la verdad es que el futuro no está escrito y tradiciones más arraigadas en la sociedad (como guardar luto cuando un familiar fallece) se han perdido, así que nos queda esperar y ver cómo van evolucionando estos sorteos.

 

¿Más sorteos de carácter internacional?

El sorteo Euromillones es sólo un ejemplo de cómo conforme la globalización o mundialización o como queramos llamarle también ha alcanzado a los sorteos de la lotería. Todo se ha internacionalizado y cada vez más las fronteras de lo regional y lo mundial se hacen más difusas. Vemos películas americanas dobladas al español, y a veces ya ni siquiera reflexionamos que no estamos viendo una película que no se corresponde con nuestra realidad cotidiana, puesto que los usos y costumbres se hacen cada vez más uniformes a escala mundial.

futuro02

Es por ello que no resulta demasiado loco que en un futuro puedan existir sorteos aún más internacionales que el Euromillones. Sorteos que puedan jugarse de Japón a Argentina y de Australia a Noruega. Ya gracias a la posibilidad de comprar billetes de lotería online es posible para expatriados y personas que viven lejos de su pueblo natal el comprar billetes de sorteos en sus propias administraciones locales de toda la vida, pero sin duda sería muy emocionante poder participar de un sorteo de lotería a escala planetaria.

Podemos imaginar premios mucho más interesantes en términos de cantidades a ganar, y también pensando en las labores de asistencia pública internacional que podrían llevarse a cabo con un sorteo de estas dimensiones. Quizás atacar problemas sociales inminentes que afectan a distintos países (las grandes cantidades de refugiados, por ejemplo, o la hambruna en algunas regiones del mundo). Las posibilidades son sin duda interesantes, aunque por el momento la logística de un sorteo de estas dimensiones aún parezca demasiado compleja para llevarla a cabo.

Sin embargo, el aprendizaje que deja un sorteo como el de los Euromillones, que es muy atractivo y redituable para las loterías nacionales y las administraciones locales de lotería pues la cantidad a ganar llama la atención de muchos aficionados a este tipo de juegos y podría resultar una alternativa diferente e interesante en el futuro.

¿Desaparecerán las administraciones tradicionales de lotería?

Una gran innovación que ha cambiado la forma en que compramos los billetes de lotería es sin duda internet. Como con el universo completo de lo que es el mecanismo de elegir y comprar productos y servicios, internet se ha vuelto una sombra omnipresente que afecta todo el proceso de la compra venta. No hay nada más fácil que “preguntarle” a nuestro Smartphone o a nuestro ordenador en qué restaurante podemos comer las mejores gambas del mundo, cuál es el artesano más indicado para realizar trabajos de fontanería en nuestro hogar… así que no es de extrañarnos que muchas personas opten por comprar sus billetes de lotería online.

Es por esta razón que haciendo una extrapolación, no es difícil imaginar un futuro en el que poco a poco las administraciones tradicionales de lotería desaparezcan para dar paso a la adquisición vía internet de todos los billetes. Quizá hoy por hoy esa idea nos suene muy exagerada, porque todavía estamos acostumbrados a comprar las cosas físicamente, coger nuestro dinero, caminar, dirigirnos a una tienda, escoger y adquirir lo que decidimos.

Pero cada vez más es más y más común comprar cosas que antes ni siquiera podíamos imaginar, sólo utilizando un ordenador. Ropa, zapatos, cosméticos, productos de farmacia, medicamentos, incluso cosas tan importantes y que representan una inversión económica significativa como casas y automóviles. Si en tan poco tiempo (estamos hablando de unas dos décadas como mucho) el comercio electrónico ha pasado a representar una proporción tan importante de los intercambios comerciales que se realizan, no resulta descabellado imaginar un futuro en el que cada vez menos habrá comercio cara a cara y la mayoría de las compraventas se realizarán vía electrónica.

De un lado, esto nos habla de un futuro en que las estrategias comerciales y de marketing se redefinirán y se harán más personalizadas y concretas, lo que delinea un futuro interesante y apasionante para comerciantes, expertos en marketing y comunicadores. Por otro lado en cuanto a tradiciones y contacto cara a cara, este futuro se imagina impersonal y frío. Un futuro en el que estemos encerrados entre nosotros mismos y la tecnología. Esperemos que este futuro se pinte más bien como una combinación fascinante entre contacto personalizado y un universo a descubrir online, tal como Loterías Valdés, que somos una tradicional administración de lotería con la opción de comprar billetes online.

Pequeño detalle que muestra lo mucho que la porción online de la venta de billetes ha avanzado: incluso la compra colectiva, esa que se hace entre amigos cooperando con un poco del coste de un billete, por ejemplo para la Lotería de Navidad, también ya puede hacerse utilizando internet.

¿Sólo conocer los resultados de la lotería online?

Otro elemento tradicional de la lotería es enterarse de los resultados. Basta imaginar la escena: ¿qué está haciendo una persona que se da cuenta que ha ganado el premio gordo de la lotería? Sin duda viendo los resultados en la televisión o leyéndolos en el diario. Los medios de comunicación han sido de forma tradicional la vía por la cual las personas conocen cuál ha sido la decisión del azar y la suerte en cuanto al billete que tiene en la mano.

futuro03

Ese detalle también ha ido cambiando paulatinamente y ahora conocer los resultados de la lotería también es algo que puede hacerse online. Y quien dice online, dice sacar el móvil del bolsillo, usar una app o rápidamente escribir algunas palabras en un buscador y encontrar todas las respuestas que estamos buscando. Y es así como muchas personas en la actualidad se enteran de los resultados. No resulta entonces demasiado exagerado visualizar un futuro en que no habrá ninguna emisión televisiva o de radio, o publicación en un diario en papel que anuncie quién es el afortunado ganador de un billete de lotería. Todo se hará en el universo virtual casi omnipresente que ha creado la web y que poco a poco se ha ido apropiando de muchas actividades cotidianas que antes hacíamos de otras formas. La era digital penetra poco a poco rutinas, tradiciones y costumbres. Las modifica, las renueva, las digiere y arroja algo nuevo, diferente y emocionante por un lado, y que nos deja un pequeño rastro de nostalgia por cómo eran las cosas y cómo no volverán a ser.

Este futuro de la lotería en ningún momento plantea la desaparición de este juego de azar y suerte que ha enamorado a generaciones completas y en todas las latitudes. Más bien nos indica que así como internet ha cambiado de forma paulatina pero radical la forma en que las personas se aproximan al juego de la lotería, no podemos imaginar cuántas otras formas diferentes nos deparan las próximas décadas (¿y siglos quizá?) de elegir, comprar y dejar que un número nos diga si somos lo suficientemente afortunados como para enriquecernos de la noche a la mañana gracias al azar y a la buena suerte.

Lo que sí resulta innegable es que la lotería, como todas las pequeñas cosas que dan sentido al entramado social en un momento histórico dado, cambia, se renueva, se modifica y se adapta a las necesidades de una sociedad cambiante y dinámica. Y ello nunca había sido tan evidente como en este trepidante y emocionante siglo XXI.

Enjoy this blog? Please spread the word :)