¿Cómo asegurar su futuro? Un poco de lotería y, sobre todo, ahorro y constancia

El futuro. Este periodo que siempre está delante de nosotros nos obsesiona continuamente y nos llena de angustia, preocupación, sueños, ideas… No podemos “alcanzar” el futuro, pero nos esforzamos de forma constante con prepararlo lo mejor posible. En cierta medida, vivimos preocupándonos del futuro en lugar de ocuparnos con el presente.

Pero no es algo que debiera hacernos sentir culpables porque es absolutamente normal. El presente es por definición efímero, y es imposible de atrapar en nuestras manos. Pensemos por ejemplo en momentos muy esperados: el nacimiento de un bebé, unas vacaciones súper planificadas, una boda. Pasamos meses planeando hasta el mínimo detalle y el evento en sí, se pasa de una forma tan rápida que apenas tenemos tiempo de disfrutarlo. Es por ello por lo que siempre nos estamos proyectando a futuro, previendo, analizando variables y procurando en cierta medida procurarnos una seguridad en los meses y años por venir.

Esta continua presencia del futuro en nuestros planes y en la forma en que vivimos el día a día, está sin duda en el origen de la pasión que despierta en muchos jugar a la lotería. Cuando estamos en una mala situación económica, o cuando queremos emprender un gran proyecto, el sueño de contar con una gran inyección de recursos nos lleva a jugar e intentar ser afortunados en este divertido y sano juego de azar.

Pero evidentemente, éste no es el único camino para asegurar nuestro futuro. Es un complemento lúdico y con cierta magia para una serie de medidas que son más certeras para garantizar (en la medida de lo posible) que los años por venir sean tranquilos y agradables.

La noción de planear a futuro

Cuando tenemos alrededor de veinte años, planear el futuro parece una tarea abstracta y en cierta medida sin sentido. Todo suena lejano y ajeno: casarse, tener una carrera, tener hijos o comprar una casa… todo parece algo que les pasa a otras personas. Pero es precisamente por ello que desde temprano deberíamos empezar a tener una idea más clara de lo que representa planear el futuro. Es difícil aterrizar planes, sobre todo cuando (sin importar si somos jóvenes empezando el camino o adultos que quieren cambiar de ruta), no sabemos exactamente qué queremos hacer con nuestra vida.

De hecho, la mayor parte de los seres humanos cambiamos de opinión de forma continua y tenemos ganas de experimentar cosas diferentes. ¿Cómo planificar a largo plazo (o incluso a mediano plazo) considerando este dinamismo que es parte de la naturaleza humana?

Una clave importante para poder planificar el futuro es decidir cómo queremos que luzca nuestro futuro. Por supuesto que las metas cambiarán continuamente, pero ello sólo implicará que vayamos retocando nuestros planes a medida que las metas parciales se modifiquen y cambien. No hay una respuesta 100% correcta para lo que deberíamos hacer a futuro, pero una vez que hemos decidido lo que es importante para ti, hay algunos pasos que resultan interesantes para alcanzar esas metas que si bien abstractas, sirven como motivación para encausar nuestros esfuerzos.

Ciertas claves para poder aterrizar esa imagen mental de nuestro futuro en una realidad más tangible pueden ser:

1. Hacer una lista de las cosas que quieres lograr

Quizá sea una idea que suena muy repetitiva o directamente un cliché, pero sí que ayuda a estrechar las metas por un periodo breve de tiempo. Volver a estudiar, cambiar de trabajo, empezar un negocio, vivir en otro país…son grandes metas que una vez que ponemos por escrito se pueden volver planes más detallados. Al tener un plan más minucioso, lo siguiente es empezar a dar pasos hacia el logro de las metas ahí planteadas.

2. Visualizar el logro de las metas

Quizá aún más “rosa” que escribir nuestras metas suena el hecho de visualizarlas logradas, pero en serio puede ayudar. Puede ser hablando con alguien a quien le tenemos confianza, escribir listas más detalladas, incluso hacer dibujos si somos buenos para ello. La idea es atrapar mentalmente los pasos que nos permitan alcanzar nuestras metas y tenerlos presentes.

3. Rodearte de personas que puedan ayudarte y animarte

Hay mucha gente en todas las áreas profesionales y de desempeño personal que estará dispuesta a ayudar a los que están en periodo de aprendizaje, a los novatos o nuevos en el área. Acercarse a estas personas te permitirá aprender de ellos y avanzar paulatinamente en el logro de tus metas.

4. Jamás negarse a la ayuda de los demás

La idea de dejar un trabajo y quemar los puentes es malísima. De irnos de un piso y terminar peleados con el dueño, o de abandonar amistades de mala forma. Es mucho mejor crear redes de ayuda mutua que duren a largo plazo pues nunca sabemos cuándo podemos precisar la ayuda de ciertas personas a futuro.

5. Tener un plan financiero

Todos necesitamos dinero (en el presente y a futuro) y por ello abundaremos un poco más respecto a la planeación financiera un poco más adelante.

Planear el futuro no es fácil y puede resultar confuso. A veces las metas parecen inalcanzables, pero simplemente planificando, ahorrando y rodeándonos de las personas adecuadas, podemos tener un futuro que tenga mucho de lo que vimos en nuestros sueños.

Ahorro e inversión: claves financieras para planear a futuro

La planeación financiera es una forma de describir cómo organizar nuestras finanzas para “navegar” exitosamente cada etapa de nuestra vida, sabiendo que tenemos el aspecto económico bajo control.

Planear resulta fundamental en este contexto porque cualquier tipo de prosperidad futura necesita, siendo realistas, una solidez en cuanto a los recursos con que enfrentamos la vida diaria. El reto que todos enfrentamos es sacar lo mejor de una serie de factores que son muy variables, aleatorios y en cierta forma caóticos. Por ello, una planificación financiera exitosa radica en la aplicación de procesos que permitan domar este caos en cierta medida y producir un plan de acción que nos permita alcanzar no depender de los vuelcos de la vida para estar financieramente estables.

Eso sí, hay que tener en mente que no hay soluciones mágicas ni que sirvan a todas las situaciones. Todos somos diferentes y tenemos expectativas distintas para nuestro futuro, así que no es tan fácil atacar esta organización para tener control de nuestra situación financiera, pero sí que hay algunos pasos que nos pueden orientar en términos generales en este aspecto de la planeación de nuestro futuro:

Paso 1: Establecer de forma realista cuál es tu realidad financiera actual y cuál es tu situación económica clara. Debe ser un entendimiento de tu posición laboral, tu estilo de vida, tus intereses, las cosas en las que gastas dinero y cómo esto puede cambiar a futuro. También requiere saber cuál es nuestra aproximación a la idea de las financias y el dinero…

Paso 2: Concretar cuál es nuestra situación financiera. Es decir, saber cuánto ganamos, cuánto ahorramos, cuánto gastamos, cifra por cifra y dato por dato.

Paso 3: Determinar las metas y ambiciones en términos económico-financieros. Cosas como cuándo esperamos jubilarnos, cómo esperamos que nuestros ingresos varíen, si esperamos tener algunos ingresos inesperados, o si pensamos cambiar drásticamente de ingresos en el corto plazo (lanzándonos a trabajar de forma independiente, por ejemplo). El futuro no sólo depende de planes, sino también de deseos y ambiciones, así que es importante proyectar a dónde queremos llegar.

Paso 4: Determinar qué tipo de inversión estamos dispuestos a ser. Ello implica saber si tenemos la paciencia de hacer inversiones a largo plazo y, sobre todo, qué nivel de tolerancia al riesgo estamos dispuestos a soportar.

Paso 5: Determinar la forma de nuestro plan financiero. Teniendo una idea de nuestra situación actual y de las metas que tenemos en términos económicos, podemos delinear pasos y puntos clave para alcanzar esas metas. Podemos hacer una especie de mapa mental que nos diga cómo acercarnos a nuestro objetivo. Contar con la asesoría de un amigo que conozca del área o directamente de un experto en finanzas, es fundamental.

Paso 6: El plan financiero en forma. Una vez delineado nuestro plan de acción hay que concretarlo con ideas concretas como: ahorros, pago de impuestos, seguros, hay que elegir compañías, productos, cuentas. En pocas palabras, hay que darle estructura al plan.

Paso 7: Revisiones periódicas. Un plan financiero es un ejercicio a largo plazo, no un sueño sino una serie de pasos concretos a tomar, por lo tanto, precisa de revisiones periódicas sobre los avances. Estas revisiones, correcciones y adiciones, son esenciales para un éxito a largo plazo.

Paso 8: Renovar y recomenzar. En ocasiones, nuestro plan puede descarrilarse un poco o desviarse por variables inesperadas. Por ello, hay que estar listo para renovar y ajustar el plan financiero siempre que sea necesario.

Cuidar la salud

Todo este fabuloso plan de vida y la planificación financiera caen en la “nada” si no tomamos medidas para cuidar y planear el cuidado de nuestro recurso más importante: nuestra salud. Nuestro cuerpo es el único que nos acompañará a lo largo del 100% de nuestro tiempo de vida, y para lograr alcanzar nuestros sueños y metas, es fundamental contar con nuestra salud en las mejores condiciones.

Nunca se es demasiado temprano o demasiado tarde para iniciar una serie de pasos que nos permitan cuidar de nuestro cuerpo. Hacer ejercicio de forma regular y practicar una actividad física intensa al menos 2 veces por semana, regular el equilibrio de lo que comemos, visitar periódicamente al médico aún si no nos enfermamos para hacer un chequeo de rutina, dormir bien y mantener una higiene de vida saludables son sólo algunos de los elementos que nos permitirán estar a tope para alcanzar nuestras metas.

En el cuidado de la salud, la palabra clave es equilibrio. Tener hábitos equilibrados en cuanto a actividad física, nutrición, descanso, diversión, etc., nos permitirá tener la salud que alcanzar nuestras metas y sueños nos exige.

Añadir un toque de azar y buena fortuna: jugar a la lotería

El maravilloso encanto de la vida es que no todo se puede planear. Podemos diseñar escenarios y prever estar lo mejor preparados posibles para enfrentarlos. Podemos hacer planes y previsiones para alcanzar nuestras metas, pero siempre hay un elemento aleatorio que puede cambiarlo todo. Y no siempre para mal. A veces el azar nos trae cambios muy positivos, encuentros inesperados que nos llevan más rápido a alcanzar nuestras metas, y a veces un toque de suerte es más que agradable para agitar un poco las cosas.

Jugar a la lotería online puede ser uno de estos elementos de suerte y azar que revuelvan positivamente nuestra planeación a futuro. Evidentemente, no vamos a contar con sacarnos el gordo y dejar de ahorrar, invertir y cuidar nuestra previsión de vida, pero sí que podemos añadirle sal y pimienta teniéndole confianza a nuestros instintos y jugando de vez en cuando a alguno de los apasionantes juegos que propone la lotería.

Aquellos que han ganado el premio mayor de la lotería servirán de testigos: jugar a la lotería no es sólo una forma de divertirnos, sino que sirve como ese pequeño elemento de azar que nos permite mover las cosas positivamente hacia el alcance de nuestras metas.

Así que ¡buena suerte!, y a jugar a la lotería, a mover las cosas, acelerar los planes y divertirse, claro, sin dejar de lado los planes y los sueños. Ambas cosas se complementan a la perfección.

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